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Regulación emocional y terapia DBT

  • Foto del escritor: Richard Vergara Gutierrez
    Richard Vergara Gutierrez
  • 27 may
  • 3 min de lectura

Elementos principales de la terapia DBT adaptados a la terapia individual.

Hay personas que sienten las emociones de manera especialmente intensa. A veces las emociones aparecen demasiado rápido, duran mucho tiempo o generan una sensación de sobrecarga difícil de manejar. En otros casos, lo difícil no es sentir “mucho”, sino no saber qué hacer con lo que se siente.

La regulación emocional no significa “dejar de sentir”, controlar rígidamente las emociones ni transformarse en una persona fría. Regular emociones implica desarrollar la capacidad de comprender lo que ocurre internamente, responder de manera más consciente frente a situaciones difíciles y disminuir conductas que terminan aumentando el sufrimiento con el tiempo.

Muchas personas viven largos períodos sintiéndose atrapadas entre impulsividad, agotamiento emocional, conflictos interpersonales, autoexigencia o una sensación constante de estar sobrepasadas. A veces aparecen dificultades para poner límites, tolerar la frustración, manejar discusiones, enfrentar abandono, controlar impulsos o simplemente desconectarse de la intensidad emocional cotidiana.

Y aunque desde fuera algunas personas parecen “funcionar bien”, internamente pueden experimentar un enorme desgaste psicológico intentando sostener emociones difíciles en silencio.

En terapia, muchas veces aparece una sensación de culpa o frustración por “reaccionar demasiado”, sentir demasiado o no lograr controlar ciertas respuestas emocionales. Sin embargo, las emociones no aparecen porque sí. Generalmente tienen una historia, un contexto y una función que vale la pena comprender antes de intentar combatirlas o reprimirlas.

Dentro de los enfoques contemporáneos para trabajar regulación emocional, una de las terapias con mayor evidencia actual es la DBT (Dialectical Behavior Therapy). Este modelo integra herramientas prácticas para desarrollar mayor conciencia emocional, tolerancia al malestar, manejo de impulsos, habilidades interpersonales y estrategias para enfrentar momentos de crisis conectándonos con el presente, sin prolongar de forma innecesaria el sufrimiento.

La DBT no busca invalidar lo que una persona siente. Por el contrario, parte desde la idea de que muchas dificultades emocionales tienen sentido dentro de la historia y experiencias de cada persona. A partir de eso, el trabajo terapéutico apunta a construir alternativas más saludables, flexibles y sostenibles para relacionarse consigo mismo, con otros y el mundo emocional.

Aprender regulación emocional no significa “dejar de ser sensible”, sino dejar de vivir permanentemente en estado de desborde.

Si sientes que las emociones, la impulsividad, el vacío emocional, las relaciones intensas o el agotamiento psicológico están afectando significativamente tu calidad de vida, la terapia puede ayudarte a comprender estos procesos y desarrollar herramientas concretas para enfrentarlos de una manera distinta.


Ahora que estás familiarizado/a con algunas ideas generales, daremos un pequeño recorrido por la parte técnica, correspondiente a la estructura de la terapia.


  1. Pretratamiento: etapa orientada a comprender el problema, construir alianza terapéutica, definir objetivos y desarrollar compromiso con el proceso.

  2. Estabilización e intervención: fase enfocada en disminuir conductas problemáticas y desarrollar habilidades DBT como regulación emocional, tolerancia al malestar, efectividad interpersonal y mindfulness o conexión con el presente.

  3. Procesamiento emocional y calidad de vida: etapa donde se trabajan experiencias dolorosas, patrones relacionales, vacío emocional y formas de sufrimiento más profundas.

  4. Aspectos identitarios y construcción personal: proceso orientado a fortalecer identidad, autenticidad, autoestima, valores y sentido de vida más estable.

  5. Mantenimiento e integración: etapa destinada a consolidar habilidades, prevenir recaídas y sostener cambios emocionales y conductuales a largo plazo.


Dada la profundidad de la terapia DBT, y la cantidad de evidencia científica acumulada en las últimas décadas, hoy en día es uno de los tratamientos con mayor respaldo internacional para el tratamiento de psicopatologías graves y complejas como el Trastorno de personalidad Límite (T.L.P.).


Si deseas iniciar un tratamiento bajo este enfoque, adaptado a la psicoterapia individual, podemos hacerlo de manera presencial en la ciudad de Curicó, u online a nivel nacional e internacional.

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